Como Directorio indicamos que a pesar que Sol Millakura,no era nuestra asociada, nos afecta profundamente su partida y nos golpean la inacción reiterada de un gabinete y una Seremi, que finalmente no demostró sororidad, empatía y sensibilidad ante una situación tan delicada.
Instamos a cuidar sus espacios de trabajo, respetar a sus compañeras y compañeros y a potenciar la comunicación respetuosa, para no llegar a los extremos de acosó laboral y malas relaciones laborales.
